Si ya sabés cómo entrenás, el paso que falta es medirlo

No hace falta cambiar toda tu semana de golpe. Alcanza con anotar lo que venís haciendo: cuántos kilómetros sumás, qué series hacés en el gimnasio, cuánto descansás entre partidos. Con esa información sobre la mesa, la planilla de carga semanal empieza a decir algo útil y los avisos por subas bruscas de volumen llegan antes que la molestia.

Si entrenás después del trabajo o los fines de semana, ordenar la carga es la forma más simple de sostener el hábito sin sorpresas. Podés compartir tu rutina actual y te orientamos sobre cómo registrarla, qué movilidad de tobillo, cadera y hombro conviene sumar y cómo repartir los días.

Contanos cómo entrenás

¿Preferís ver primero cómo funciona el registro de sesiones y los avisos de carga?